Derogación del Cgie: respuesta del senador Caselli a los consejeros argentinos
BUENOS AIRES – (aise) “Me enteré, no sin una cierta sorpresa por los términos fuertemente sarcásticos, diría casi sin medidas con los cuales fue escrito, de un artículo de la agencia AISE y atribuído a los consejeros que representan a la República Argentina en el Consejo General de los Italianos en el Extranjero (CGIE) el cual se refiere a mi proyecto de ley de derogación del CGIE (ver AISE del 10 de febrero h.12.38). Entiendo perfectamente que a alguien pueda no gustarle el proyecto legislativo que presenté recientemente, pero ante todo quiero señalar que, a mi parecer, la dialéctica política no puede terminar en falta de respeto y de consideración hacia las opiniones de los adversarios y, sobretodo, hacia la religión católica, como se menciona en ese artículo”.
Comienza de esta manera la respuesta que el senador del PDL, Juan Esteban Caselli, dirige a los consejeros del CGIE de la Argentina que la semana anterior habían criticado fuertemente el diseño de ley por él presentado para la eliminación del mencionado organismo. Después de haber criticado la razón del diseño de ley y haber sostenido que Caselli no participó nunca de alguna asamblea del CGIE – plenaria o continental – los cinco consejeros concluían: “además, es necesario recordar que participó de una sola reunión, la del Com.it.es. (Comité de los Italianos en el Extranjero) de Buenos Aires antes de su “conversación” con el desaparecido pontífice Juan Pablo II en la cual le pide que sea candidato a presidente de la Argentina, como declaró al diario Clarín el 21 de diciembre de 2008. Los otros Com.it.es. de Sudamérica no tuvieron la posibilidad de encontrarlo para hablar de la problemática que viven los electores de su circunscripción. Una lástima, porque si hubiera tenido tiempo de visitarlos, el Senador hubiera sabido que todos los Com.it.es. de la región se expresaron a favor de la validez del CGIE. Todavía nos preguntamos – concluyen los consejeros – si habrá sido el mismo pontífice o cualquier otro santo quien le pidió la derogación del CGIE”.
Esta expresión es a la cual se refiere hoy Caselli quien escribe: “No se puede de ninguna manera aceptar la falta de respeto con la cual estos consejeros en el artículo se refieren a la figura de un Papa como Juan Pablo II, que muy pronto será consagrado beato. En cuanto al contenido del artículo en cuestión – continúa el senador – si estos consejeros hubiesen leído el texto de presentación del proyecto (y no sólo el título del diseño de ley) hubieran comprendido, si en buena fe, mis razones. Pero también en esta ocasión estas personas demuestran la superficialidad – por no decir otra cosa – que se encuentra en todas sus actividades. En uno de los parágrafos del citado proyecto escribí: “es importante subrayar que las posiciones a favor de la derogación del CGIE están latentes en la sociedad debido a la indiferencia y la perplejidad que siente la opinión pública para con esta institución, sobretodo por sus enormes costos burocráticos. Dinero que podría ser usado a favor de los ciudadanos con mayores necesidades económicas de las distintas circunscripciones en el extranjero. Se que con esta iniciativa estoy tocando muchos intereses consolidados (de una verdadera “casta”), pero no creo que sea posible justificar a los ciudadanos, en esta época de crisis, los casi dos millones de euro destinados para el funcionamiento de una institución como esta que en general no produjo nada concreto para los italianos en el extranjero. Para no hablar – continúa el senador – de los nefastos, siempre para no usar otra palabra, comportamientos por parte de los consejeros de la Argentina, en muchas ocasiones en contra de los intereses de los propios compatriotas aquí residentes. Recuerdo, sólo como ejemplo, cómo ningún miembro del CGIE de Argentina se haya manifestado en defensa del sistema de salud para nuestros compatriotas más necesitados cuando el trío Danieli – Pallaro (también del CGIE) – Merlo, en el año 2007, idearon el mecanismo que concluyó con la adjudicación a la empresa Swiss Medical de un contrato para garantizar prestaciones sanitarias privadas al considerable costo de casi 6,5 millones de euro al año (contrato bienal) para alrededor de 8000 italianos indigentes residentes en Argentina, debido a la precaria situación de la salud pública y que lo hizo por 9 meses (o sea hasta cuando yo mismo y otros interlocutores comprometidos con el bien público solicitamos al nuevo gobierno de Berlusconi, de reformar el contrato) en lugar de enviar a nuestros pacientes a estructuras sanitarias de baja calidad o a las mismas estructuras públicas que por ser inadecuadas se había decidido subscribir un contrato demasiado caro con una sociedad privada. ¿No resulta además peculiar que había un consejero del CGIE (Toniut) en la Comisión que adjudicó tal contrato? ¿Dónde estaban los consejeros del CGIE cuando los italianos eran obligados a realizar vergonzosas colas para ser atendidos en los consulados italianos de Argentina o se sorteaban turnos para la renovación del pasaporte? Si mal no recuerdo algunos consejeros además expresaron su satisfacción por el “bingo” de los pasaportes. Milagrosamente – continúa Caselli – luego, parientes de estos consejeros consiguieron un contrato para ser empleados en el mismo consulado “binguero” (concurso afortunadamente anulado debido a las numerosas irregularidades descubiertas, por iniciativa de aquel verdadero defensor de los italianos en el extranjero que era el ministro Mirko Tremaglia). Los mismos consejeros no vieron jamás el gigantesco e ilegal mercado que años atrás rondaba entorno a la ciudadanía italiana. Es más, uno de ellos (en aquel momento parlamentario, afortunadamente derrotado sin medios términos en las últimas elecciones debido a su arrogancia y prepotencia) en una reunión del Com.it.es. de Buenos Aires se declaró públicamente en contra de las extraordinarias innovaciones y procedimientos establecidos por el nuevo Cónsul General de Italia en Buenos Aires que comprendía el ingreso de todos los italianos al Consulado. ¿Quién sabe por qué? Creo que los lectores entenderán cómo a aquel personaje le interesaba solamente su poder personal, que manejaba en épocas anteriores en forma ilimitada con un Consulado necesitado, antes que los intereses de nuestros compatriotas. Estos consejeros efectuaron en compensación decenas de viajes en primera clase a Roma u otras ciudades para completar documentos y planillas que no le interesan a nadie, documentos que resultan abstractos e inútiles. Todo esto – remarca Caselli – sin contar el dinero que se gasta en viajes de funcionarios de la Cancillería Italiana , más el de los parlamentarios y sus empleados que viajan como integrantes de las comisiones del Senado, siempre en primera clase, y de las cuales estoy orgulloso de no participar cada vez que el CGIE se reune como forma de respeto hacia nuestros connacionales. Estoy por lo tanto verdaderamente convencido, como escribí en el texto que presenté para ser evaluado por el Senado de la República, que habiendo sido elegidos 12 diputados y 6 senadores en la Circunscripción Extranjero, son ellos quienes deben ser los interlocutores naturales entre los italianos residentes en el extranjero y el Gobierno a través del Parlamento, como por otra parte estaba comprendido en la ley que garantizó la elección de parlamentarios fuera de Italia. Creo – explica Caselli – que llegó la hora de decidir si el medio para tratar los importantísimos problemas que tienen que ver con los italianos en el extranjero es el CGIE o los parlamentarios elegidos democráticamente por millones de italianos que viven fuera de la península y cuyas intervenciones resultaron más eficaces (como en el caso de la ayuda en Argentina o la asignación de fondos suplementarios para la asistencia y el idioma italiano, ocurrido en 2009 y siempre bajo mi iniciativa). No hablé de esto en mi campaña electoral para demostrar con hechos (como después se viera en el caso del seguro sanitario en Argentina y los fondos para las legítimas necesidades de los italianos en el extranjero) quién se ocupa de los intereses de los connacionales fuera de Italia y quién está pensando solamente en calentar sillas y buscar el lucro en cada beneficio que se otorga, como si fuera una casta. Por último, deseo subrayar que la decisión de presentarme o no en las elecciones presidenciales de la República Argentina del 2011 queda bajo mi exclusiva responsabilidad, con respecto a la normativa italiana y pensando siempre en los intereses de los numerosísimos connacionales que viven en este país cuyo crecimiento y prosperidad – concluye – se debió en forma determinante propiamente por el aporte de los italianos que en distintos momentos históricos aquí se establecieron”.

"La nostra è una svolta epocale, quasi una rivoluzione...Vogliamo rovesciare quella che noi consideriamo la piramide del potere con al vertice i responsabili, i proprietari, i leader dei partiti. Abbiamo rovesciato questa piramide: al vertice ci sono i cittadini e c'è la gente, il popolo della libertà e dalle decisioni di questo popolo verranno fuori i rappresentanti, i leader di questa nuova iniziativa. Il 2 dicembre il popolo ha potuto scegliere il nome del partito, ora potrà scegliere i programmi per noi e per il nostro Paese, i rappresentanti del popolo e chi guiderà questo nuovo movimento politico". (Silvio Berlusconi)
